Abrasivos

El problema de los abrasivos es el calor. En circonio trabajado en seco, una piedra que caliente de más deja microfracturas que no se ven al acabar pero salen después. Por eso hay una gama pensada específicamente para circonio: desgasta sin que tengas que apretar, va a pocas revoluciones y genera tan poco calor que no necesita refrigeración con agua.

Para cerámica y disilicato hay otra gama, con dos granos, que busca el equilibrio entre dureza y flexibilidad: aguanta un uso intenso sin comerse la pieza. Y para metales preciosos están las piedras marrones de corindón, de toda la vida.

Elegir mal aquí no se nota el mismo día. Si me dices sobre qué material trabajas y con qué acabado quieres quedarte, te digo cuál te conviene y con qué grano empezar.

Abrasivos · Jota

Piedras · Panther